lunes, 23 de junio de 2014

25 - CAMINO DEL NORTE - COSTA DE EUSKADI

El 26 de mayo de 2002 llegué de noche a Palas de Rei, herido y cansado, tras otra etapa maratoniana de 51,5 kilómetros, acompañado de la californiana Ronie (49), residente en Alava. Su marido sueco disfrutaba en Japón-Corea del Mundial de Fútbol.  Era mi primer Camino a pie. (1 - Diario de un Peregrino Herido, en este mismo blog).


Allí viví dos hechos nuevos. Uno físico y emocional: dormir en el suelo de piedra en compañía de un peregrino, Juan (30), lituano, que llevaba dos años y medio peregrinando 2.500 kms. desde su país hasta Fátima y ahora caminaba a Jerusalen. Noche de larga charla y poco descanso y menos dormir. El otro, informativo y vinculador: la noticia de que las Asociaciones de Amigos del Camino de Bizkaia y Gipuzkoa, en colaboración con EITB, programaban una Marcha por la Costa de Euskadi  para promocionar y reivindicar el viejo Camino del Norte.




La I Marcha de Escritores y Artistas sólo fue el título para el Camino que se inició el 25 de Julio de 2002 en el Puente de Santiago de Irún. Participamos unos cien peregrinos normales en total, la Radio y Televisión Vascas nos dieron amplia cobertura  y en algunos municipios nos recibieron con más pompa y gala  que la que esperábamos. Dormimos en polideportivos y frontones.También a ellos les interesaba salir en la tele. Sólo 17 hicimos el recorrido Irún-Castro, que en mi caso lo amplié un poco y llegué a andar unos 240 kilómetros en los nueve días y etapas programadas. (4.-El Camino de Santiago del Norte).



Ha sido mi único camino en grupo. Gran experiencia, que me motivó más para seguir haciéndolos en solitario. Hoy inicio la repetición de aquel recorrido. Va a ser muy diferente. Hay albergues. No me gusta repetir ni repetirme. Así que no contaré casi nada de historia ya escrita, que ya figura en mi otra entrada. Supongo  que los aconteceres y personajes cambiarán notablemente. La belleza de Euskadi, no. Programo andar 194 kms. de Irún a Kobarón (las dos esquinas costeras de nuestro actual país político de Euskadi) en cuatro jornadas, a 48,5 kilómetros de media por día. Pero las circunstancias también condicionarán. Como mayores novedades, que me voy a situar de víspera en el punto de partida y que sólo cargo 3,5 kilos en la mochila, vestido yo de agua, y mi cuerpo marca 62,9 kgs. Ambos empezamos en record de ligereza. Este será mi 25º Camino diferente a pie, desde el 7 de mayo de 2002 que empecé con el brazo escayolado, sólo y lloviendo sin parar en Roncesvalles.  Otra "cosa" fue aquel de 1965, que también  ha pasado a la historia de los Diarios de Peregrinos.



Martes, 24.06.14 - 1ª Etapa:  IRUN - ORIO, 48 Kms.


6,30/20,30 h. Pasamos la noche 20 peregrinos, porque lo de dormir... A medianoche una tamborrada de la "sanjuanada" nos "alegra" durante una larga media hora. Dicen que "donde fueres, disfruta y/o aguanta lo que vieres y/u oyeres". Y para los frágiles de sueño como yo, pues... eso, una faena, a las que ya estoy acostumbrado en los Caminos.

Santuario de Guadalupe (Hondarribia), que ya descubrí y visité en 1971.
Llegar el último al albergue y salir el primero, ya es lo habitual. Me entretengo en el Santuario de Guadalupe, recuerdos de mi pasado en 1971 cuando andaba por aquí en la obligada milicia. Me alcanza la pareja de Albacete, que me entretiene con la distendida y a veces profunda conversación  durante unos kilómetros. El paso en barca en Donibane Pasaia, tras el duro Jaizkibel, es el preludio de otra montaña, la de Ulía que precede a Donostia.

En Donibane Pasaia (Pasajes San Juan), el barquero me pasa la  ría en 40 segundos (y me saca la foto) por 0,70 €.

Mi primera vista de San Sebastián a las 12,41 h., desde el monte Ulía

Lo de atravesar San Sebastián constituye el punto negro de la etapa. La concha amarilla en un letrero del Funicular a Igeldo y mi pequeño despiste me llevan a dos errores/extravíos. Me niego a subir en el funicular... y me desvío hacia el "peine delos vientos", esa afamada obra de Chillida, que está fuera del Camino. Vuelvo y subo al Monte Igeldo, craso error, porque es...¡de peaje! Hay que pagar 2,20 € cuando he ascendido más de una hora por unas escaleras y pendiente horrible, para cruzar un simple kilómetro por al parecer... una zona "privada". Son... las espinas del Camino. Pero esta vez, considero culpable al Municipio de Donostia. Es el único paso con peaje en el Camino que he sufrido en mis 25 a pie y desde 2002. ¡Lo siento, San Sebastián, pero estoy obligado a informarlo para alertar a otros peregrinos!

Despedida de Donostia a las 14,49 h. desde el Monte Igeldo

Bajo de nuevo, he perdido seis  kilómetros y me he descentrado. Me van a pasar factura, porque uniéndose a que el Albergue de Zarautz me informan que está cerrado, me obliga a quedarme a dormir en el Albergue privado de Orio, alejado del objetivo para hoy.

A las 19,03 h. inicio por esta calzada medieval el descenso a Orio...
...que un rato después (foto a las 21.37 h.) tengo que regresar a este Albergue Privado a dormir.



Miércoles, 25.06.14 - 2ª Etapa:  ORIO - MARKINA, 60 kms.


5,45/21,55 h. El de Rosa, un albergue privado, un kilómetro antes de Orio, en los bajos de su finca y chalet de residencia. Bien en lo elemental, por 12 euros. Dormimos nueve, a los que ni veo porque tras llegar aprovecho su  internet para subir la crónica del día. He cenado antes, bajando previamente hasta el centro del pueblo marinero a alimentarme y  cargarme de un poco de dinero, que aún existe y hasta en el Camino lo necesitamos.

Zarautz, con la playa mayor de Gipuzkoa,  ya atravesada a las 7,31 h.

Como este Camino va de Costa, desde Hondarribia hasta Mutriku (casi toda la costa guipuzcoana), hay pocos momentos que no la veamos, tanto a pie de mar como desde la montaña. Y al paso por Getaria, desde arriba, donde las viñas de txakolí son
riqueza y belleza.


"Aquí nos dedicamos a la producción de leche..." Hábil petición en las montañas costeras de Gipuzkoa, por donde pasamos peregrinos y caminantes.

Y al lado están los burros. Y en la ladera pronunciada las vacas...de la buena leche.
A las más de dieciséis horas de caminata que ya he desvelado en el inicio anterior, hay que sumarle varios duros aconteceres en esta jornada. De salida, no veo las flechas, me lanzo ràpido por la carretera general hasta Zarauz. Está de noche porque el cielo está demasiado encapotado. Y revienta, y me pilla el leve aguacero, que moja pero no me empapa. Estreno paraguas... o mini-paraguas.



En el perfil de cotas de esta etapa, en la que yo sumo dos de las más duras de Euskadi, son nueve veces las que subo  a alturas muy verticalizadas y cinco descendiendo hasta la cota mar. Itziar (260) y Gorostolamendi (480) resultan los más duros, con este último como techo de este Camino. Orio, Zarautz, Getaria, Zumaia, Deba y Motrico son la maravilla de pueblos costeros que se anuncian, pero el peregrino también ve y sufre en ellos sus espinas y problemas, que haberlos  haylos.



Veo peregrinos caminando en la segunda parte de la mañana. Extranjeros, no llegan a seis, siempre muy por debajo en número de los que "ocupan" los albergues. Los saludo, los adelanto... me queda mucho. La comida distendida en Deva me descansa y relaja, pero es el preludio de otro error, el de caminar hasta Motrico por la difícil carretera, errando en mi intención de subir antes por la variante del Calvario.

En Mutriku (16,20 h.), el peregrino se despide de la cota cero (nivel de mar), que si sigue bien las flechas, no tocará de nuevo hasta la playa de La Arena, en Pobeña-Bizkaia, y cerca ya de Cantabria.
A las 16,30 h. empieza mi leve calvario, despistándome de nuevo al salir de Motrico. Menos mal que no llueve y la temperatura es agradable por el frescor del bosque arbolado que me llevará hasta el destino. Pero los casi 500 m. de subida al Gostolamendi, con una pequeña bajada hacia la mitad de nuevo hasta el bonito barrio de Olatz, hay que hacerlos y cuando la digestión de la comida aún no ha terminado su trabajo.



El calvario pasa a a ser grave  cuando la cadena de  montes no termina, la soledad ya se me hace muy larga, el reloj avanza y no sé cuanto me queda. A partir de las 20 h. acelero a tope y poco después corro cuesta abajo, cuando un cartel me anuncia 9,3 a Markina. El descenso es pronunciado y matador. En mi edad, no es compatible andar con correr en etaspas maratonianas y bajadas con porcentajes superiores al 20%, donde tampoco puedo practicar el marcha atrás por la irregularidad del suelo.

Arriba en la montaña, cota superior a 450 m., este es el primer caserío que vemos (Arnoate). Tiene el mojón de la muga (frontera) delante de la puerta, por lo que media casa es de cada territorio histórico (Gipuzkoa y Bizkaia). No es un caso único que yo conozca, pero sí me ha sorprendido un poco.

Sé que a las 22 h. se cierran puntualmente los grandes albergues. Y al  que intento llegar lo es. Me salvo por sólo cinco minutos, pero sin ver siquiera el papel de "completo" en el gran portón de la entrada del antiguo convento de frailes. La hospitalera está cenando fuera y me atiende un chaval de 15 años, que se va a merecer un puesto en mi entrada "Personajes del Camino". Me descalzo y tumbo un par de minutos en el duro y frio suelo de baldosa para recuderarme. Al levantarme, aprecio que he dejado mojado de sudor el suelo... yo, que apenas sudo.



Jueves, 26.04.14 - 3ª Etapa: MARKINA - LARRABETXU, 50 kms.


¿Y cómo terminé ayer? Con la hospitalidad, generosidad y saber hacer del chaval, que me trajo agua y azucar, me ofreció su litera y me dejó su esterilla, tuvo que ser bien. El problema también fue para la hospitalera, que en principio no debía acojerme por aquello del "completo" y que sus obligaciones eran estrictas, local de frailes. Llegamos pronto a un "acuerdo". Me dejó dormir como un "polizón" en el suelo, debajo de la mesa de un enorme salón. Me trajo incluso una manta, pero nada de ducha ni de usar los lavabos.  Creo que ninguno de los 27 pernoctas (salvo el salmantino de 15 años) se enteró de mi presencia.

7.35 h. Subiendo por la Calzada Medieval y bajo la lluvia
Hay más de 2 kms. de Calzada Medieval a Zenarruza

6,50/21,00 h. de nueva etapa (?). A las 5,40 me encuentro con fuerzas para levantarme y me sorprendo de estar entero. Porque de dormir, casi nada de nada. Diez minutos después me calzo fuera y cierro de golpete el gran portón del Carmen sin hacer ruido.

Entrada principal a la Colegiata y Basílica de Zenarruza
Soy el único feligrés asitente a los maitines y misa de las 8 am., con la presencia de seis frailes y el organista (profesor extremeño de visitante temporal)
Colegiata de Zenarruza, 7,54 h.

Lo de hoy no es una nueva etapa, sino una continuación de la ayer. La parada larga, en la maravilla histórica, artística, religiosa y paisajistica de la Basílica-Monasterio de Zenarruza. Llego empapado subiendo los dos kilómetros de calzada medieval a tiempo para asistir a los maitenes y misa de la Comunidad de sólo seis frailes. Soy el único feligrés del lluvioso día. Después me invitan a desayunar y charlo distendidamente con el fraile cocinero. Me seco y repongo. Dos horas y media de descanso, muy necesitado. Parto de nuevo con dos bolsas de plástico entre los calcetines secos y las zapatillas mojadas.



La compañía de cinco jóvenes madrileñas y primerizas me entretiene un buen rato. Agua, barro, charcos, me puede tocar otro calvario hasta Gernika. En una bajada muy difícil, que no solamente salvo sin bastón y sin caer, sino que la hago tan rápido que me distancio tanto de las chicas que ya ni espero a despedirlas. También así es el Camino. A veces casi cruel porque te queda el malestar de la llamada en la otra selva falta de educación, en la de la vida cotidiana. 

A las 13,56 h. avisto Gernika desde la montaña.
Ajanguiz 14,12 h. Ultima aldea antes de llegar a la Villa Foral

Iruzubieta, Bolibar, Ziortza, Gorontzugarai, Gerrikaitz, Zarra, Elejalde-Arrazu, Burgogana y Ajangiz son aldeas en la montaña del corazón de Euskadi, que llevan al peregrino a la capital Gernika. La Bizkaia profunda que nos muestra su bella naturaleza y sus costumbres milenarias, todo un placer para el caminante observador, aunque hoy tenga que driblar fino pra salvarme de la lluvia a ratos y del barro y la hierba alta mojada. Los subibajas continúan y así será hasta Bilbao.



La parada a comer es una necesidad y un placer. Y más si lo haces en Gernika, aunque sea para alimentarte rápido con un bocata de lomo y una caña de vino para ganar tiempo, y luego te envuelvas una hora más en la charla con la veterana tabernera y con el cliente monitor del Deportivo, que quiere pero no puede acompañareme porque tiene aún demasiadas ataduras.

A las 18,21 h. en la Ermita de San Esteban de Gerekiz decido llegar "solo" hasta Larrabetxu e intentar desde ahí llegar en bus a dormir a Arrigorriaga.

Aún quedan 30 kms. a Bilbao. Son las 15,30 y tengo razonables dudas de si llegaré de día. El perfil de los diez kms. finales, desde Zamudio,  con una nueva subida hasta Iturrixualde (400 m.) y bajada a Begoña puede acabar destrozándome si repito el ritmo  y estilo de ayer.



En la pequeña ermita de San Esteban de Gerekiz (Morga), la hora más que el cansancio, me hacen variar mi objetivo.   A las 21 h. paro la caminata en Larrabetxu e inicio un motorizado viaje para dormir en casa, que sólo me dista unos 20 kms. Pero el enlace en buses se me hace eterno, en Galdakao una espera de 55 minutos me enfría y atasca los músculos. A las 22,30 h. no hay nadie en casa y no tengo llave. Mi esposa ya no me espera. Minutos más tarde, ya casi completamente "maduro" no me quedan fuerzas para abrazarla ni para ducharme. Ceno bien, eso sí lo necesito, y me caigo en la cama "reventado" a las 23,30 h. Casi puedo decir que he hecho "una etapa" de 110 kilómetros en 31 horas, con sólo un intervalo tumbado en el suelo de 8 horas en medio por estar de noche.



Viernes, 27.04.14 - 4ª Etapa: ARRIGORRIAGA - KOBARON - MUSKIZ, 54 kms.


Ayer noche no sabía si el cuerpo me iba a decir "basta". A las 5,45, cuando se levanta mi compañera, ya amama, porque hoy le toca otra vez más ir a cuidar a las nietas, ya estoy despierto. Arranco, tras ducharme con agua fría, a las 6,40 h. con sólo 1,2 kgs de peso en la mochila, bocadillo incluído. Y salgo a pie desde Arrigorriaga porque es "mi" pueblo y porque es probable que ya en el siglo XII fuera camino de peregrinos. Entonces no existía Bilbao y sí la ermita de San Pedro de Abrisketa aquí. Dicen los libros que ahora es la más antigua aún en pie y culto de Bizkaia.
Ermita de San Pedro de Abrisketa (s.XII) en Arrigorriaga. Es razonable pensar que los peregrinos pasaran por aquí hasta el  s. XIV, antes de fundarse los principios de Bilbao y de que se hicieran después los primeros puentes sobre la ría y el Nervión.


En Castrejana, cuando me paro a retratar a una cabra, me alcanza el coreano Yun Sang Il (36), que habla inglés pero nada español. Caminamos juntos y "hablamos" hasta las ermita de Santa Agueda, que, con los cercanos Puente del Diablo y Calzada Medieval, constituyen los tres "monumentos" jacobeos rurales más antiguos de esta etapa. Y ahí me uno a la cubana Mari (40), con la que caminaré y hablaré mucho más hasta Portugalete. Son los dos únicos peregrinos que veo en esta jornada.



Santa Agueda 10,56 h. En el cercano entorno de Bilbao, en corto espacio se mantienen los más antiguos vestigios del Camino: el puente derl Diablo, la Calzada Medieval y la Ermita de Santa Agueda. El coreano Jun Sang Il (36), el vasco Per Bat (66) y la cubana Mari (40) -únicos peregrinos que veo y veré y con los que charlo desde Zenarruza- marcan la universalidad de esta ruta.
Calzados diferentes de los tres peregrinos en la misma ruta

Me gusta la capacidad de encontrar las flechas amarillas y/o preguntar de la cubana, con mucho mundo y andanzas en su mochila. Tras dejarla (se queda en Portu),  me pierdo y me meto en Santurtzi. Pero salgo ganando, porque veré una zona que conocía menos o incluso desconocía, como el puerto, la zona y pueblos más costeros de Ciervana. Otro asalto hasta la playa de "La Arena" para atravesarla descalzo entre bañistas y tumbados al sol, me deja a "tiro de piedra" de Kobarón, mi destino programado.

En Portugalete, la enorme iglesia de Santa Maria es "reliquia" muy antigua...

...y el Puente de Bizkaia, más moderno, Patrimonio de la Humanidad y Signo Universal de Bizkaia

El paseo final va por una antigua vía de vagonetas de la extracción de mineral de hierro en una pendiente escabrosa, con el mar a sólo unas decenas de metros. Estamos en el amplio corazón de la minería bizkaina que se ha explotado desde mediados del s. XIX hasta 1970. Ya sólo quedan los vestigios, ahora como adornos o "camino" para pasear y para los peregrinos.


En el tramo final, la zona minera y la costa se besan. De la primera ya sólo quedan los vestigios. De la segunda, una gran playa se abrió un hueco entre acantilados y montañas para permanecer para la vista y el relajo de muchos peregrinos a través de los tiempos.

A las 18,10 h. cumplo mi objetivo, tras andar 206 kilómetros reales en mis cálculos. Los autobuses para regresar a casa son escasos y complicados en combinaciones. Opto por seguir a pie hasta la Estación Renfe de Muskiz, sólo 6 kms. más, donde sí termino mi andadura a las 19,30 h.  Y a las 21,10 h. descuelgo mi mochila en casa.



RESUMEN Y CONCLUSIONES.

Siempre hay retos nuevos para aprender y para volver a equivocarse. Todos podemos más... y siempre. Y como los números -las cifras sensacionalistas- llaman más que los "principios", pues ahí van. En este Camino, la media ha sido de 53 kms/día. Posible porque estamos en las máximas horas de luz del año. Camino duro, hasta para un montañero como yo, porque los "dientes de sierra" del perfil han sido muchos y muy pronunciados. Sólo la última etapa ha sido algo más benévola. Sumo ya 15.378 kilómetros en 379,5 etapas/jornadas, lo que da una media de 40.5 kms/día. No podré mantener esta media ya por mucho tiempo... pero lo seguiré intentando.



Cierro 50 años de Caminos, contando como el primero el de agosto 1965, que quizás sea el más meritorio y sorpresivo. ¡Y ya es histórico en el Enlace Diarios de Peregrinos!

2 comentarios:

  1. Enhorabuena por tus andaduras y por los caminos abiertos. Suerte y un abrazo

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    1. Estos "reconocimientos" siempre animan y se agradecen, aunque los preferiría con nombre... porque igual nos conocemos.

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